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Adicción al alcohol

Actualmente, el alcohol es la principal sustancia consumida en España, según la última Encuesta sobre Alcohol y Drogas en España, EDADES, 2015. Un 77.6% de los españoles han bebido en los últimos 12 meses. Más extendido en hombres que en mujeres y asociado en un 90% al consumo de otras sustancias.

Con una edad media de inicio en torno a los 16 años, y una percepción de riesgo para la salud baja, el consumo excesivo de alcohol tiene importantes repercusiones físicas, psicológicas y sociales para el individuo, y, además, constituye un problema de salud pública relevante, con elevados costes sociales, económicos y sanitarios.

Tolerancia y abstinencia al alcohol

Aunque el alcohol es fundamentalmente un depresor de la transmisión nerviosa en el Sistema Nervioso Central, las alteraciones neuroquímicas que se producen en el cerebro tienden a invertirse después de una ingestión continuada de alcohol.

El cerebro se adapta a la presencia de alcohol a lo largo del tiempo. El uso continuado y habitual de alcohol, hace que el cerebro produzca estimulantes químicos en un número mayor a lo normal, para compensar el efecto depresor.

La tolerancia se define clínicamente como la disminución del efecto al hacer un uso continuado del alcohol, con necesidad de ingerir cantidades crecientes de alcohol para conseguir los efectos deseados, hasta consumirse cantidades que en otras personas producirían intoxicación.

En el momento que una persona dependiente de alcohol interrumpe el consumo de este, el alto nivel de estimulantes puede producir síndrome de abstinencia ante la ausencia del efecto depresor.

Efectos

Dependiendo de la concentración de alcohol en sangre, el alcohol produce los siguientes efectos:

Efectos iniciales del alcohol:

  • Euforia y bienestar

  • Locuacidad y mayor sociabilidad

  • Deshihibición.

Efectos posteriores:

  • Sedación y somnolencia

  • Perdida de equilibrio

  • Náuseas y vómitos

  • Pérdida de visión periférica

  • Visión doble

  • Menor tiempo de reacción

  • Pérdida de memoria

  • Dificultades al articular palabras

Efectos a largo plazo:

  • Daños en el Hígado: hepatitis alcohólica, cirrosis y cáncer

  • En el aparato digestivo: inflamación crónica del esófago, varices esofágicas, prancreatitis, cáncer de garganta, colón y recto.

  • Aparato circulatorio: alteraciones en el bombeo del corazón, aumento de la tensión arterial, problemas de coagulación sanguínea, riesgo de derrame cerebral.

  • Sistema Inmunológico: mayor riesgo de enfermedades infecciosas e autoinmunes.

  • Sistema endocrino: diabetes, problemas en la producción de hormonas reproductoras y disfunciones sexuales.

  • Sistema nervioso. Neuropatías periféricas, encefalopatía de Wernicke-Korsakoff, problemas cognitivos, reducción del tamaño cerebral y cambios funcionales en las células cerebrales.

  • Cambios de conducta: vilolencia y abuso, accidentes, problemas familiares, sociales y laborales.

Dependencia al alcohol

EL DSM-5, define el trastorno por consumo de alcohol como “una agrupación de síntomas comportamentales y físicos entre los que estarían la abstinencia, tolerancia y el deseo intenso de consumo. El curso de este trastorno es variable con periodos de remisión y recaída (APA, 2013). Existen diversos elementos que, en conjunto, pueden explicar la aparición de la dependencia alcohólica, como son los factores psicosociales, los factores biológicos y las propiedades farmacológicas y físico-químicas del alcohol.

La dependencia al alcohol se caracteriza por la disminución de la capacidad de control del consumo, deseo irrefrenable o “craving”, vivencia de uso compulsivo, deterioro en las actividades y relaciones familiares, laborales y sociales y presencia de tolerancia y sintomatología de abstinencia.

En los últimos años han sido identificados varios sistemas de neurotransmisión que inician y mantienen la adicción al alcohol.

El alcohol interfiere y cambia el equilibrio de los sistemas químicos que estimulan y los que inhiben o ralentizan funciones cerebrales o corporales.

Síntomas de la abstinencia

Los síntomas de abstinencia pueden variar según cuánto y durante cuánto tiempo una persona ha estado bebiendo entre los que pueden encontrarse:

  • Convulsiones

  • Insomnio

  • Temblores

  • Agitación psicomotriz

  • Ansiedad y crisis comiciales

  • Náuseas o vómitos

  • Confusión.

  • Ilusiones, alucinaciones visuales, táctiles y auditivas transitorias

  • Conducta de beber para calmar dichos síntomas.

Delirium tremens

El delirium tremens es un estado agudo confusional con delirium que aparece en individuos dependientes del alcohol con una larga historia de consumo. Se trata de un estado peligroso de la retirada que puede hace peligrar la vida. Los síntomas incluyen:

  • Aumento de la tasa cardiaca

  • Temblores

  • Aumento de la temperatura corporal

  • Pérdida del control del movimiento muscular

  • Aumento de la tensión sanguínea

  • Estado mental alterado

  • Respiración anormalmente rápida

  • Alucinaciones

  • Sudoración

  • Colapso cardiovascular y muerte.

Alcohol y mujer

Las mujeres son más vulnerables a sufrir los daños ocasionados por el alcohol, incluso bebiendo menos que los hombres.

Mujeres consumidoras de alcohol durante el embarazo, tienen un riesgo mayor de tener hijos con retraso mental, problemas de aprendizaje y de conducta.

El riesgo más grave es el Síndrome Alcohólico Fetal (SAF), el cual causa problemas conductuales y neurológicos.

Los niños con SAF pueden presentar los siguientes rasgos cráneo-faciales:

  • Cabeza pequeña

  • Puente nasal bajo

  • Nariz corta

  • Surco nasolabial liso

  • Labio superior delgado

  • Aperturas oculares pequeñas

  • Perfil medio facial plano

  • Doblez en esquina de ojos

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