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Adicción a la cocaína

La cocaína es uno de los alcaloides de la planta Erythroxylon coca L. arbusto de las regiones centroamericanas y andinas. Existen datos sobre su uso desde hace más de 5.000 años por parte de los pueblos indígenas americanos. Conocida en Europa desde 1859 utilizada con fines recreativos y medicinales, enseguida se vio que provocaba deseo irrefrenable y sintomatología paranoide.

La Encuesta Domiciliaria sobre Consumo de Alcohol Drogas (EDADES, 2015) pone de manifiesto que la cocaína es la sustancia psicoactiva más frecuentemente consumida, tras el alcohol, tabaco, hipnosedantes y el cannabis. Así, un 2,0% de los encuestados declaran haber consumido alguna vez cocaína en los últimos 12 meses. Básicamente, cocaína en polvo o clorhidrato de cocaína, 1.9% ya que el consumo de cocaína base o crack sigue siendo bastante minoritario (0.1 %). Consumo más extendido en hombres que en mujeres (3.1 %frente al 0.9%). Edad media de inicio en el consumo de 20.8 años. Se da un mayor consumo entre los 25 y 44 años.

Dependencia a la cocaína

El mecanismo de acción principal de la cocaína es la inhibición de la recaptación de dopamina y noradrenalina, produciendo un aumento de estos neurotransmisores en la sinapsis. El bloqueo del transportador de dopamina, con el consiguiente aumento de este neurotransmisor, es el responsable de los efectos euforizantes y, sobre todo, de la capacidad adictiva de la cocaína. La cocaína produce sus efectos reforzantes a través de la activación del sistema dopaminérnico, el cual a través del uso continuado se daña, con lo cual también se llegan a experimentar efectos negativos que provocan intensos deseos de consumo, estableciéndose el ciclo de la adicción.

Dependiendo de la vía de administración existen efectos adversos asociados como riesgo de contraer enfermedades graves como el VIH y Hepatitis en el caso de ser inyectada, perforación del tabique nasal al ser esnifada y enfermedad pulmonar al fumarla entre otros.

Tolerancia y abstinencia a cocaína

Con el consumo regular se desarrolla tolerancia a los efectos, teniendo que consumir dosis mayores para conseguir los efectos euforizantes, aumentando así los efectos tóxicos de la sustancia.

En cuanto al síndrome de abstinencia se describe un cuadro caracterizado principalmente por alteraciones del apetito y el sueño, apatía, anhedonia y clínica depresiva.

Tras las primeras horas de “bajón” caracterizadas por la anorexia, el insomnio, la disforia y el deseo intenso de cocaína, se produce una fase de varios días de duración con hipotimia, anhedonia, cambios bruscos de apetito y sueño, y, de forma característica y diferencial respecto a la abstinencia a otras sustancias, bajo o nulo deseo de cocaína. Se describe también un síndrome de abstinencia prolongado hasta unos seis meses de duración.

Formas y vías de administración

La cocaína se puede tomar de forma inyectada, fumada y esnifada.

La forma de consumo más adictiva es sin duda fumar un preparado básico, como la pasta de coca producida en los primeros pasos de manipulación de la coca, o la cocaína base obtenida al mezclar el clorhidrato de cocaína con productos básicos como el amoniaco (por ejemplo, el crack). Cuando se fuman estos preparados básicos de cocaína, se producen los efectos en unos 5 segundos, lo que explica la alta adictividad de estas preparaciones.

Efectos psicológicos

Efectos psicológicos inmediatos:

  • Euforia.

  • Aumento de energía.

  • Aumento de alerta mental.

  • Aumento de la confianza.

  • Aumento de la locuacidad.

  • Deseo sexual intensificado.

  • Aumento de la sensibilidad a sensaciones de visión, audición y tacto.

Efectos psicológicos crónicos:

  • Irritabilidad

  • Conductas extrañas y violentas

  • Disminución de sentir placer con la sustancia

  • Depresión y desasosiego.

  • Paranoia

  • Alucinaciones auditivas

  • Disminución de la capacidad de atención, concentración y memoria visual y auditiva

Efectos físicos

Efectos físicos inmediatos:

  • Vasoconstricción

  • Aumento de la presión sanguínea

  • Pupilas dilatadas

  • Disminución del apetito

  • Aumento de la tasa cardiaca

  • Disminución del sueño

  • Aumento de la temperatura

  • Riesgo de muerte súbita al combinarla con alcohol

Efectos físicos crónicos:

  • Problemas cardiovasculares: Alteraciones en el ritmo cardiaco e infarto.

  • Problemas respiratorios: bronquitis neumonía, dolor en el pecho y fallo respiratorio.

  • Efectos neurológicos: convulsiones, ictus y pérdida de apetito con la consiguiente falta de peso y desnutrición.

Cocaína y embarazo

Consumir cocaína durante el embarazo puede causar graves problemas.

La cocaína pasa a través de la placenta, entra en el sistema sanguíneo del feto y pasa a través de la barrera cerebral fetal. Los bebes de madres consumidoras pueden presentar:

  • Nacimiento prematuro

  • Bajo peso al nacer

  • Microcefalia

  • Menos talla de lo normal

  • Exposición a virus como VIH y Hepatitis si la madre está infectada

  • Impulsividad

  • Problemas de aprendizaje

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